En entrevista concedida al fundador del diario El País de España, Juan
Luis Cebrián, el presidente Ollanta Humala protestó cuando este le dijo
que era un gobernante de izquierda. “¿De izquierda? Yo no soy de
izquierda. Yo soy un nacionalista que ha recogido las banderas de la
justicia social. En realidad, esa división entre izquierda y derecha es
algo del pasado. Terminó con la caída del muro de Berlín”, aclaró.
En relación con su ideología, el Mandatario reiteró que “esas
divisiones entre izquierda, derecha y centro están obsoletas”, pero
resaltó que se ha comprometido a respetar el Estado de derecho. También
reconoció que es difícil construir una alternativa política dentro del
sistema democrático y contar con una buena base ideológica.
“La idea que yo tengo del nacionalismo no tiene nada que ver con lo que
sugieren los movimientos nacionalistas europeos. Nos encontramos ante
realidades muy diferentes. En Europa el nacionalismo contribuyó a la
división y el enfrentamiento, generó, incluso, dos guerras mundiales. En
el caso de los llamados Estados emergentes, nuestro nacionalismo trata
de integrar la realidad del Estado y también las relaciones con el resto
de los países de la zona”, explicó.
OBJETIVO DE SU GOBIERNO
Uno de los objetivos principales que quiere lograr el presidente
Ollanta Humala durante sus cinco años de gestión es el de
institucionalizar el país y que el Estado pueda estar presente en todos
los rincones del Perú.
“Llevar el Estado al interior del país. Un Estado que garantice la
diversidad, la multiculturalidad, pero funcione como una unidad.
Fortalecer el mercado interno también, porque no hay una demanda
nacional fuerte. Y diversificar la economía”, sostuvo.
CONGA: “EL AGUA ES LO FUNDAMENTAL”
Otro de los temas sobre el cual fue consultado el presidente Ollanta
Humala fue el relacionado al proyecto minero Conga de la empresa
Yanacocha. Como se recuerda, este fue paralizado el año pasado debido a
la protesta de los cajamarquinos.
“Ahora se pretende decir que hay que elegir entre el oro y el agua,
pero han coincidido siempre, y pueden seguir haciéndolo. Como
nacionalista, pienso que ambos son regalos de Dios, aunque para nosotros
lo fundamental es el agua, para el consumo de la población primero y
para las actividades agrícolas o industriales después”, sostuvo.
Al respecto, el presidente Humala precisó que “Cajamarca es una zona
que aporta mucho al desarrollo minero y sin embargo es de las regiones
más pobres del país. Por eso, las dudas que exhiben las comunidades son
legítimas, y el Estado debe resolverlas, pero también es una prioridad
defender el Estado de derecho”.
NO A LA LEGALIZACIÓN DE LAS DROGAS
Respecto a los reclamos de expresidentes de varios países, como Zedillo
(México), Gaviria (Colombia), Cardoso (Brasil) o Lagos (Chile)
para legalizar o despenalizar la droga, Ollanta Humala se mostró
contrario a esa idea.
“Yo estoy en contra de la legalización de las drogas. A las drogas hay
que combatirlas mediante la interdicción y la investigación del lavado
de activos y dinero. El agricultor que cultiva coca no es el primer
eslabón en la cadena de la droga, sino su primera víctima”, indicó.
Para combatir la producción de drogas, Humala sostuvo que se puede
crear una política de cultivos alternativos “de modo que, por ejemplo,
la Empresa Nacional de la Coca se plantee comprar también café o cacao,
que aun siendo menos rentables empiezan a alcanzar precios
competitivos”.
El Mandatario fue enfático en señalar que su gobierno no utilizará al
Ejército en la represión de las mafias del narcotráfico, como se ha
hecho en México. “No es una tarea que corresponda a las Fuerzas
Armadas, sino a la Policía. Y es algo que no podemos hacer solos. Se
trata de una tarea, ¿cómo diría…?, transnacional. Por supuesto, no es
imaginable un Plan Colombia para Perú”, declaró.
EL DATO
“No doy muchas entrevistas, prácticamente ninguna, quizá porque sufrí
durante mucho tiempo la animadversión casi general de los medios”.
Ollanta Humala







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