- Según informe Minería Aurífera
| ANDINA/Jack Ramón |
Puerto Maldonado, mar. 09 (ANDINA).
El mercurio y otros contaminantes utilizados por la minería informal ya
han destruido más de 32 mil hectáreas de bosques de Madre de Dios y
contaminado gravemente varios ríos de la región.
De acuerdo con el informe Minería aurífera en Madre de Dios y
contaminación con mercurio: una bomba de tiempo, presentado en 2011, en
Madre de Dios se calcula que hay más de 30 mil mineros operando con
equipos cada vez más pesados y sofisticados, como cargadores frontales,
camiones y dragas de diverso tipo.
Esta situación genera una creciente conflictividad ambiental y
social, ya que el 99% de las operaciones mineras son informales, y más
de 1, 546 petitorios mineros se superponen con áreas naturales
protegidas, sus zonas de amortiguamiento y en tierras de pueblos
indígenas.
El mercurio utilizado para la amalgamación del oro por
los mineros es evaporado y arrastrado al suelo y a los cuerpos de agua
por las lluvias, donde se transforma en metilmercurio, una forma de
mercurio mucho más tóxica.
Mediante los procesos de
bioacumulación y biomagnificación, el metilmercurio ingresa en los
organismos vivos, donde se elimina difícilmente. Los efectos del
metilmercurio en los seres humanos incluyen daños severos al sistema
nervioso, malformaciones congénitas e incluso la muerte.
Además,
en los últimos 20 años más de 3 mil toneladas de mercurio fueron
arrojadas a los ríos amazónicos, contaminando el agua, a los peces y a
las poblaciones humanas, que consumen el agua y el pescado.
La
minería ilegal también destruye el paisaje, la fauna y la flora,
afectando la industria turística, que representa una importante fuente
de ingresos para muchas regiones amazónicas, y en Madre de Dios es la
primera actividad económica formal.
El año pasado, en una intervención conjunta en la que participaron
más de 1,500 agentes de la Policía Nacional, la Dirección General de
Capitanías y las Fuerzas Armadas lograron acabar con 110 dragas que
estaban destruyendo los ríos de las provincias de Tambopata, Manu y
Tahuamanu.
La operación, denominada Aurum I, buscaba desmantelar
las maquinarias de extracción aurífera y detener el tráfico de su
principal insumo, el petróleo. En el gigantesco operativo se utilizaron
cinco helicópteros y cerca de veinte embarcaciones fluviales, entre
lanchas y botes especiales.
Se decomisaron decenas de motores
para minería que operaban en el sector de La Pampa, entre los kilómetros
103 y 117 de la carretera Interoceánica.
El Ministerio de
Defensa informó que la operación Aurum I también involucró a otros
sectores como el Ministerio del Ambiente, del Interior, Agricultura y de
la Mujer, que tienen como tarea formalizar la presencia del Estado en
la zona.
Daños que genera la minería ilegal:
Ambientales
Contaminación de la zona por mercurio y otros metales pesados.
Alteración del cauce de los ríos y destrucción de los hábitats acuáticos.
Destrucción de la vegetación ribereña y de bosques.
Destrucción de tierras agrícolas aluviales.
Deteriora la calidad del agua.
Sociales
Aparición de asentamientos precarios.
Trata de personas con fines de explotación laboral y de menores.
Precariedad en los servicios de salud y educación.
Proliferación de enfermedades.
Trata con fines de prostitución o extracción de órganos.
Económicos
Evasión de impuestos.
Interferencia directa sobre otras actividades económicas como el ecoturismo, la agricultura, las actividades forestales.
Afectación de zonas destinadas para la investigación científica.
Seguridad
Informalidad e ilegalidad.
Pérdida del principio de autoridad.
Conflictos socioambientales.
(*) Estudio del Ministerio de Producción y del Ministerio de Salud.







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