miércoles, 15 de junio de 2011

Dirigentes puneños no son recibidos en Lima



Unos doscientos dirigentes de las distintas provincias de Puno llegaron ayer a Lima para pedir audiencias en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Congreso de la República, la Defensoría del Pueblo y otras instituciones, sin embargo no fueron recibidos en ninguna de ellas. El motivo fue la orden de captura que pesa sobre ellos a causa de los hechos de violencia ocurridos durante el paro antiminero en la ciudad altiplánica.

Dirigentes puneños no son recibidos en Lima
El congresista puneño Yonhy Lescano acompañó a sus coterráneos e intentó abogar por ellos para que las autoridades escucharan sus reclamos, pero hasta el cierre de esta edición los resultados eran negativos. El legislador criticó duramente la actitud del gobierno al respecto, porque primero los invitaron al diálogo y luego procedieron a dar la orden de captura a la Policía Fiscal, una clara muestra de doble discurso, según señaló.

“No se entiende la actitud del gobierno, que pide el diálogo para la solución de los problemas que aquejan a Puno y luego les ponen orden de captura, impidiendo que puedan expresar sus demandas. Ninguna institución ha querido recibirlos porque de inmediato serían arrestados, y la orden de captura fue emitida mientras ellos venían en una marcha de sacrificio desde sus respectivas comunidades”, indicó Lescano.

ESTADO DE TENSIÓN
El parlamentario exhortó a la Defensoría del Pueblo para que interceda por los dirigentes y se les retire la orden de captura, pues la situación en Puno se está agravando y se vive un estado de tensión en toda la región. “Esta persecución a los dirigentes tiene que acabar, no se trata de delincuentes ni mucho menos, todos tienen domicilio conocido, no hay necesidad de llegar a estos extremos”, agregó.

Siguen los bloqueos
Mientras tanto en Puno, los bloqueos continuaron en varias vías principales, incluida la carretera hacia Cusco. En horas de la tarde la medida de protesta fue suspendida, pero los negocios en la ciudad de Juliaca tuvieron que cerrar sus puertas por temor a represalias de cerca de dos mil comuneros que reclamaban la cancelación del proyecto Inambari y de todas las concesiones mineras en el norte de la región.

La jornada de ayer concluyó con la suspensión de la mayoría de protestas, sin embargo en el distrito de Melgar, provincia de Ayaviri, los pobladores volvieron a acatar un paro indefinido, según informó a diario16 el periodista local Juan Huayta. Asimismo la carretera a Desaguadero fue cerrada nuevamente por grupos de manifestantes, perjudicando drásticamente el comercio en la frontera con Bolivia.



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