El mensaje de Villarán al mandatario es claro: una estatua de 37 metros de altura, con luces todo el año y colocada en un morro histórico como el de Chorrillos, en la bahía de Lima, no se puede poner de la noche a la mañana sin consultársele a nadie, y sobre todo a ella.
“El viernes hablé con el ministro de Cultura, Juan Ossio, y me dijo que había sido un regalo de Brasil al Presidente, y que él se quería despedir dejándonos esa sorpresa en Lima. Pero Lima tiene una alcaldesa, y las cosas se consultan. (…) Si es una estatua de Brasil como regalo al Presidente, hay otros lugares donde se puede colocar, por ejemplo en la Interoceánica, que nos une a los dos; sería un símbolo muy bonito de la unidad Perú-Brasil”, indicó.
La vía Interoceánica conecta el Atlántico brasileño con el Pacífico peruano, y es una obra emblemática en Sudamérica que ha demostrado la buena relación de ambos países. Del lado peruano, conecta los puertos de Marcona, Matarani e Ilo. Quizá podría mudarse al monumental Cristo a alguno de estos puntos.
Sin ánimo de armar “una controversia inútil”, añadió Villarán, le recordó a García que la cruz que está en el Morro la puso él, con los fierros de las torres de alta tensión derribadas por el terrorismo, antes de la visita de Juan Pablo II. Asimismo, volvió a referir que si ni siquiera se trata de una estatua del Señor de los Milagros, que es limeño, sino de una imagen brasileña.
“Es necesario consultar (…). Hay una Autoridad Autónoma de la Costa Verde (…) que está formada por los alcaldes, alcaldesas de los distritos de la Costa Verde. Entonces, levantar el teléfono o escribir una nota es importante entre autoridades. La integridad paisajística de la bahía de Lima se va a ver afectada por esta obra”, insistió.
Villarán, quien reiteró que hablará con el presidente García sobre este tema, también dijo que evaluará las competencias para autorizar este tipo de obras, tras descartar que la colocación de la monumental estatua abra el paso al inicio de otras obras en el Morro, pues dicho espacio es un monumento histórico cuya intangibilidad ha defendido el mismo García.
COMPETENCIA DE CHORRILLOS
Ante estas declaraciones, la presidenta del Consejo de Ministros, Rosario Fernández, consideró que Villarán solo ha expresado su opinión respecto a que la obra no le gusta, y aclaró que la autorización de la colocación de ese monumento le compete dar al alcalde de Chorrillos, que ya la dio.
“Respeto mucho las expresiones de la alcaldesa, pero ella estaría reclamando una competencia que ya está ejercida por el municipio de Chorrillos. (…) No quiero calificativos. Ella expresa que no le gusta. Bien, pues; si no le gusta, es algo que está en su derecho de precisarlo”, indicó a la prensa.
Según la Premier, dicho permiso se dio considerando evaluaciones técnicas, las cuales también realizó –precisó- el Ministerio de Cultura. Sobre la sugerencia de Villarán de que el ‘Cristo del Pacífico’ (así lo ha bautizado el Presidente) sea colocado en algún punto de la Interoceánica, indicó que si la propuesta es formalizada, se analizará.
Cabe recordar que el mes pasado, el alcalde de Chorrillos, Augusto Miyashiro, fue condecorado por el gobierno de García con la orden Gran Cruz “en mérito a su trabajo en el distrito y por el impulso a los programas sociales del Estado”. La ceremonia se realizó en el auditorio municipal chorrillano, y el ministro de Salud, Óscar Ugarte, le entregó la distinción en nombre del jefe de Estado. No obstante, sobre el referido burgomaestre pende un pedido de revocatoria.







No hay comentarios:
Publicar un comentario