- Entre Perú y Ecuador, destaca Cancillería
Lima, set. 24 (ANDINA). El retorno del velero "Karisma", en el que huyó el exasesor presidencial del régimen fujimorista, Vladimiro Montesinos, es un caso representativo de la cooperación entre Perú y Ecuador en materia de lucha anticorrupción, destacó hoy la Cancillería peruana.
"Es el resultado final de un trabajo conjunto entre las fiscalías de ambos países, con la importante participación de otras instituciones, como la Marina de Guerra del Perú y la Cancillería peruana, a través de la embajada del Perú en Ecuador", remarcó en un comunicado.
La ceremonia de entrega de la embarcación se llevó a cabo hoy en la base de la Armada de Ecuador, en Puerto Salinas, con asistencia del fiscal general ecuatoriano, Galo Chiriboga, y su homólogo peruano, José Antonio Peláez.
Chiriboga coincidió en que este acto muestra el alto nivel de cooperación bilateral, el cual se extiende a campos como la lucha contra el contrabando, la seguridad fronteriza, la trata de personas, entre otros aspectos.
Asimismo, recordó que el Karisma retorna a Perú luego de que ambos países realizaran un peritaje conjunto al velero, en marzo pasado.
La embarcación, valorizada en medio millón de dólares, permanecía en Ecuador bajo el nombre de 'Gypsy'.
Por su parte, Peláez agradeció el apoyo brindado por las autoridades judiciales de Ecuador y destacó el trabajo coordinado entre ambas fiscalías.
La ceremonia contó con la presencia del ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores encargado, Marco Albuja; y de la embajadora de Perú en Ecuador, Elizabeth Astete Rodríguez.
Asimismo, participaron el vicealmirante Luis Enrique Deville del Campo, director general de Capitanías y Guardacostas; el procurador anticorrupción, Julio Arbizu, entre otros.
La nave era demanda por las autoridades judiciales peruanas, debido a que se usó para cometer un delito de encubrimiento (huida del país de Vladimiro Montesinos en el año 2000, tras desatarse en Perú un escándalo de corrupción mediante unos vídeos).
Karisma fue ubicado en las islas Galápagos, pero con otra matrícula, incluso había participado en una competencia deportiva.
Entonces la Procuraduría Anticorrupción solicitó la verificación del origen de este bien y se insistió para que se investigue su procedencia.
Luego de ello, se formó un grupo de peritos, que contó con la colaboración de la Marina de Guerra del Perú y la Marina de Ecuador, así como las fiscalías y cancillerías de ambos países.
Las investigaciones confirmaron que la embarcación, llamada Gipsy, de matrícula TN 0044, era en realidad el velero buscado, pero su identidad había sido cambiada para evitar el decomiso.
Karisma pasará a manos de la Comisión Nacional de Bienes Incautados (Conabi), que decidirá su venta.







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