Esos dos jóvenes serían, según el testigo presencial que habló con diario16 y que pidió mantener su nombre en reserva, los registrados por El Comercio en una foto publicada en su portada de ayer, domingo: un joven con un polo de la ‘U’, con aparentes manchas de sangre en el pecho, y otro con polera ploma y capucha que cubre su cabeza con una gorra.
DEFENDIÓ A LOS NIÑOS
“Ellos son. Están mirando abajo y cuando ven que Walter está allí, miran asustados. Se dan cuenta de lo que han hecho”, declaró el testigo a diario16. Este también contó que Walter fue interceptado por el barrista con el polo de la ‘U’, que lo cogió de una pierna, cuando aquel intentaba volver al palco C-128, después de haberse pasado al palco contiguo para evitar que los vándalos agredieran a una familia que había llevado niños y colgado la banderola de Alianza Lima.
“Lo levanta del pie, el de camiseta crema. El vidrio (del balcón) lo ha estado aguantando (a Walter). Walter tenía un pie y como la mitad del cuerpo estaba colgando hacia el precipicio. Ahí, como que lo han soltado. El de polo crema le coge el pie. Creo que lo bota con el cuerpo”, indicó el testigo a diario16.
El hincha con camiseta de la ‘U’ sería el barrista apodado ‘Cholo Payet’ y el de la polera ploma, ‘Ratón’, quien según el programa Cuarto Poder sería Gian Carlo Díaz Maysa. Sin embargo, el programa ‘Día D’ lo identifica (al de la polera ploma) como el ‘Loco David’, David Sánchez Manrique Pancorvo, quien sería hijo de un empresario y habría fugado con su ayuda a los Estados Unidos.
En tanto, en las redes sociales se informó que ‘Ratón’ trabajaría en Pacífico Seguros y tendría una esposa chilena.
ATAQUE PREMEDITADO
Varios de los palcos de esa zona, que correspondía a la tribuna Sur del Monumental, habían sido alquilados por grupos aliancistas, quienes llevaron a sus hijos menores y ancianos pensando que era la zona más segura del estadio.
La desgracia se desató cuando los dos hinchas señalados por el testigo irrumpieron en un palco vacío que estaba a dos o tres palcos a la derecha del C-128, y se dirigieron hacia ellos, rompiendo todo lo que encontraban a su paso. Aunque parezca increíble, pasar de un palco a otro a través de los balcones, donde están las butacas, parece algo fácil.
Según el testigo, ellos buscaban que los aliancistas que habían alquilado el C-128 huyeran por la puerta, donde los esperaba otro grupo de aproximadamente 15 hinchas enardecidos y armados con palos, piedras, correas y botellas. Ellos rompieron la puerta de madera a patadas, entraron al palco y armaron la bronca.
Nuestro testigo cree que estos vándalos lo tenían todo planificado, por la forma como actuaron. En el clásico anterior, hinchas de Alianza Lima habían alquilado otros palcos y metieron gente de la barra brava (comando sur) que hicieron destrozos en el restaurante. La hipótesis de una venganza de los barristas de la U cobra fuerza.
Los palcos solo tienen una puerta de salida que da a un pasadizo común en el que no había ningún policía. “En los palcos no hay policías. He escuchado que no se puede poner policías porque es propiedad privada”, indicó el testigo.
Él también contó que muchos de los 14 jóvenes que estaban en el palco C-128 –cabe recordar que solo deberían haber nueve por palco-, se dirigieron a otros palcos para evitar ser agredidos por los ‘cremas’, razón por la cual muchos de ellos no se enteraron que Walter había sido lanzado 10 metros abajo sino hasta que él les informó.
En imágenes de Panorama, se ve cómo los dos hinchas cremas señalados agreden con suma violencia a los aliancistas que habían alquilado los palcos en cuestión. Otro testigo contó en cámaras que esos dos “delincuentes” fueron los que lanzaron a Walter.
Otro testigo dijo en Frecuencia Latina que Walter quiso darle la mano antes de ser lanzado, pero no lo pudo alcanzar. También refirió que la Policía dejó ir a estos vándalos porque se sintieron amenazados por la turba crema que estaba con ellos. No obstante, la Policía negó este hecho, poco después.
Diario16







No hay comentarios:
Publicar un comentario